Realizar ejercicio en Ayunas

Frecuentemente, una de las estrategias más utilizadas para perder peso es practicar ejercicio en ayunas. Normalmente esta práctica consiste en realizarla por la mañana sin haber desayunado después de haber tenido la última ingesta en la cena. Y el objetivo es conseguir movilizar las grasas como fuente energética ya que los niveles de glucosa estarán muy bajos debido al periodo de ayuno.

El hábito del ejercicio físico es una de las partes más importantes de nuestra vida, o debería estar en nuestra agenda, si queremos llegar en buena forma a una determinada edad. Y es que el ejercicio no solo nos permite disfrutar de mayor elasticidad y una salud mejor conservada, si no que nos hace mantenernos en buena forma, tanto física como mental. El ejercicio nos ayuda a estar en paz con nosotros mismos, a disfrutar de una vida más plena y a evitar el sedentarismo que a muchos les afecta de manera incorregible.

El entrenamiento en ayunas viene de lejos, y durante muchos años fue incluso una moda mayoritaria para aquellos que salían a hacer deporte a primera hora de la mañana. Era importante no comer nada para gastar todas las reservas posibles que tuviera nuestro cuerpo. Sin embargo, la ciencia parece no estar muy de acuerdo al respecto, al menos en lo que se refiere a los entrenamientos de alta intensidad, en cuyo caso la quema de grasas es muy similar si se ayuna o si no.

Los expertos recomiendan el ejercicio en ayunas para aquellos que buscan entrenar pruebas de larga distancia o en mejorar patrones de nuestra salud, en cambio si el objetivo final es la pérdida de grasa o de peso, es mejor buscar otras estrategias.

En conclusión, si nuestro fin es quemar grasas para estar más saludables, debemos idear un plan de alimentación y actividad física adaptado y personalizado para cada uno, supervisado por médicos profesionales ya que permitirá conseguir los resultado deseados.