TIPS PARA ORGANIZAR UN VIAJE EN FAMILIA

Llegó la época de viajar en familia. Las vacaciones pueden convertirse en algo divertido siempre y cuando no se vuelva estresante.
Si el objetivo es descansar y recargar energía para el resto del año, es bueno considerar  todas las opciones posibles según el estilo y los gustos de cada grupo familiar, teniendo como clave la organización.
¿Que aspectos debemos tener en cuenta?

Elección de fechas
Lo primero a tener en cuenta a la hora de organizar es elegir las fechas concretas o aproximadas y cuánto durará el viaje.

Presupuesto
El presupuesto con el que contamos incide significativamente sobre las fechas elegidas, pero no solo en eso, sino también en el destino, por eso constituye uno de los ejes más importantes.
Armar el presupuesto puede ser tan complejo como queramos y a la vez tan sencillo como decidir que cantidad vamos a gastar en el viaje.
Ya sea de una manera compleja o sencilla, un presupuesto básico debería contemplar principalmente los siguientes costos: alojamiento para toda la familia durante todos los días del viaje, transporte utilizado para el destino elegido, manutención durante los días del viaje y algún extra más como gastos imprevistos que puedan surgir .

El destino
En todos los puntos que conlleva la organización del viaje,  la elección del destino constituye uno de los focos más importantes, ya que del mismo dependen otros factores y que de ello depende la satisfacción del viaje familiar.
La elección del destino puede llevarse yendo de lo más amplio a más concreto, por ejemplo: ¿viaje nacional o internacional? Nacional, ¿La costa o interior?
Dicho todo esto y como se trata de planificar un viaje familiar, es importante realizarse estas preguntas:
– ¿La distancia para llegar al destino y el medio de transporte empleado son adecuados para viajar con chicos?
-¿La zona donde se encuentra el destino dispone de recursos variados y atractivos para toda la familia? Lugares con entretenimientos para los niños, restaurantes familiares, playas.

El Alojamiento
Lo primero para elegir y reservar nuestro alojamiento será decidir entre 2 modelos básicos: alojamiento en establecimiento “público” o sea aquel en el que vamos a compartir determinados espacios del alojamiento con el resto de huéspedes, para que nos entendamos sería el Hotel, Aparthotel o Posada, frente al modelo de alojamiento en establecimiento “privado” referido a que vamos a estar solos más o menos en el mismo, que básicamente serían casas familiares o departamentos.
Cada uno de los tipos de alojamiento tiene sus ventajas e inconvenientes, por ejemplo, en los establecimientos de tipo Hotelero tendremos muchos servicios disponibles y más tiempo libre que en un apartamento o casa , donde se tendrá que preparar la comida (o salir a comer a un restaurante), etc. Si bien hay que decir que en realidad las características de cada uno de estos tipos de alojamiento son las que decidirán por cuál se adecua más al plan familiar.

Medios de transporte
El traslado es una de las claves fundamentales que también tendremos en cuenta que se trata de un viaje familiar.
La elección del medio de transporte dependerá de la distancia a cubrir y también de las posibilidades que nos ofrezcan las vías de comunicación existentes. Si se trata de un viaje nacional o a países cercanos, por lo general tendremos que elegir entre un vehículo de uso “privado” (ya sea propiedad de la familia o alquilado) que nos permitirá una mayor autonomía durante el viaje a la hora de movernos pero que al mismo tiempo nos puede obligar a un largo desplazamiento si geográficamente no está cercano a nuestro lugar de domicilio, o bien, el uso de transporte público (avión, autocar, ferrocarril, etc) que en este caso nos limitará un poco a la hora de moverse en el mismo destino.
Contrariamente serán los viajes a destinos internacionales en los que por lo general tendremos que desplazarnos con transporte público, siendo el avión el medio por  de estos viajes. Por ello se debe prever la compra de los pasajes con suficiente antelación a la salida para evitar que se agoten o encarezcan mucho y también las condiciones del viaje para los más pequeños .

Reunir información del destino
Para que el viaje familiar sea un éxito podemos obtener de antemano cierta información práctica que posteriormente nos vaya a permitir una organización de actividades óptima y que asegure el éxito de todo aquello que veamos, visitemos o hagamos durante la estancia.
Actualmente existen muchos sitios en internet en los cuales podemos obtener mucha información de cualquier lugar del mundo a nuestro alcance lo que nos permite tener información previa de manera muy rápida y cómoda.

Hacer la valija
Viajar conlleva por definición que tengamos que preparar un equipaje con todo lo que vamos a necesitar en nuestra estancia. A la hora de hacer las valijas lo primero que tenemos que pensar es si tenemos “libertad” de espacio físico o tenemos alguna limitación, bien sea por el tamaño de un maletero si viajamos en coche, por el peso si viajamos en avión, etc.
Una vez tenemos claro el volumen total de espacio con el que podemos contar, hay que pensar que vamos a llevar en ese equipaje. Una de las mejores maneras de preparar el equipaje es hacer primero un listado y luego ir chequeando que se lleva todo.

Viajar, una experiencia
Solo nos queda el viaje,  la última recomendación es simple: Que sea divertido y una experiencia que una a la familia. A preparar las valijas!